"Seamos capaces de sentir la satisfacción moral de un acto de libertad."

(Rodolfo Walsh)

martes, 12 de febrero de 2008

LA VISIBILIDAD NO ES METEOROLÓGICA


Escena del corto checo Oscuridad/Luz/Oscuridad,
de Jan Svankmajer, 1989.

Fuente: www.revistafantastique.com.
(abajo, link al film)




Existe una circunstancia en torno de la visibilidad o invisibilidad de los objetos (suena feo, pero las personas estamos incluídas en esa categoría), y su existencia real. Valga como ejemplo: una naranja, en la oscuridad, es una naranja que nadie ve. Cuando se prende la luz, la naranja se torna visible. Estaba y está, su condición nunca cambió, siempre fue naranja… Pero con la luz, todos vimos que estaba allí.


Pasa –y con secuelas gravísimas- respecto de algunos grupos sociales… Entonces, si los homosexuales no se ven, no existen, si los hambrientos no se ven, no existen, si los pueblos originarios no se ven, no existen, si los enfermos no se ven, no existen… y así siguiendo, podríamos armar una lista laaaarga larga, de situaciones que se sumergen en el oscuro olvido.

Así como sobre algunos grupos o algunos problemas puntuales se echa un manto de oscuridad, para sacarlos de la vista, sobre otros se encienden luces excesivamente poderosas, de manera que no quede mayor alternativa que verlos, y que así, ocupen un lugar preponderante en las preocupaciones cotidianas de las personas, por encima, incluso de sus necesidades reales y puntuales.

Como ejemplo se pueden citar los casos de “La Delincuencia” y “La Inseguridad”. Nadie en su sano juicio dudaría de su existencia, pero… la magnitud, ¿quién la decide? ¿Quién decide qué es exactamente “inseguridad”? Algunos definen a la inseguridad en el marco de un estilo delictivo particularmente violento, sobre algo que siempre existió, el robo. Pero cuando se habla de “esa inseguridad” no se está hablando de los ladrones de guante blanco, de los Beverly Funcionarios (que llegan al cargo en un Fitito y se van en una 4x4), de los empresarios nacionales, que tanto como pueden estafan al Estado o pagan salarios misérrimos en negro, y encima se justifican, mientras se rasgan las vestiduras en nombre de los intereses del país…


Para el periodismo en general y para la opinión pública, esos delitos no constituyen “inseguridad”. Sin embargo, están en la base misma de la inseguridad… porque podemos convenir que sin educación, no hay seguridad; sin trabajo, no hay seguridad; sin salud, no hay seguridad… Me viene a la memoria la imagen del Falso Ingeniero J. C. Blumberg, montado en el asesinato de su hijo secuestrado, y en plena campaña para Gobernador de la provincia de Buenos Aires… ¿recuerdan? “Provincia custodiada por Blumberg”… el mismo que había incurrido en usurpación de títulos y honores al hacerse llamar “ingeniero”, cuando no lo es. Hubo chistografía variopinta sobre el tema, pero ni una sola denuncia judicial como tampoco impugnación por inhabilidad moral. El mundo político consideró “menor” el dato. Argentina, país generoso al fin, dijo que el Falso Ingeniero… se confundió… O, para irnos un poco más a la derecha aún, si tal cosa fuera posible… la batalla para no permitir –por inhabilidad moral- la jura como legislador nacional al represor Luis Abelardo Patti, el mismo que reconoció públicamente que para esclarecer un hecho, la policía “debe” cometer cuatro o cinco delitos, entre ellos los apremios ilegales (obtención de una confesión bajo tortura). ¿De qué inseguridad hablan los instaladores de temas mediáticos, cuando todas las semanas se conocen casos de funcionarios políticos, policiales o de otros estamentos del Estado, que pisotean la Ley en beneficio propio? Por si hace falta citar a la ex ministra de Economía y su paquetito de dinero en el baño, los autos importados por diplomáticos a tarifas especiales y luego puestos a la venta a valor de mercado, la compra de autos importados con beneficios especiales para discapacitados por parte de personajes de la farándula local, el escándalo Skanska de facturación adulterada, el caso IBM-Banco Nación, con los precios varias veces multiplicados, sólo porque es el Estado el que contrata, los sobornos en el Congreso Nacional para la aprobación de leyes…

¿Sabe la gente común que la Argentina ha pagado intereses sobre préstamos que pidió para obra pública, sólo por el hecho de subejecutar el presupuesto asignado, léase: no gastar la plata pedida en inversión para la gente? ¿La inseguridad es un bien de consumo? ¿No sufren de inseguridad quienes viven en hogares precarios, faltos de todo?


¿Qué es la inseguridad?




¿No favorece la existencia del delito una calle oscura? ¿Dónde falta luz de noche? ¿En los barrios cerrados, en los barrios “paquetes”, o en el pueblerío? Sin embargo, cuando hay que oscurecer un tema de interés público, se enciende la luz de la inseguridad… Y hay quienes, que con toda legitimidad, hartos de que los afanen, sólo atinan a pedir más seguridad… pero no profundizan en el problema. Gritan delante de las cámaras de televisión, hacen su catarsis, se ahorran un par de visitas al psicoanalista, levantan su autoestima y se dedican a verse en los noticieros de la noche.
Y aquí volvemos al principio… los problemas existen, pero no se les pone luz, para que no se los vea. Se los vuelve invisibles. Y la tele y la radio terminan siendo factores iluminadores que obligan, a veces, a que las autoridades de turno tomen un asunto para su resolución.

Parte Meteorológico

El tiempo en la Argentina: la temperatura: caliente, la humedad: en zonas inundadas, hasta los huesos, la presión: muuuuucha, el viento proviene del norte, para correr al sur, la visibilidad, baja, casi nula, total, para lo que hay que ver… con un ojo alcanza.



PERO PARA  VER ESTO, PONETE TODOS LOS OJOS QUE PUEDAS TENER

Para ver el corto de animación Oscuridad/Luz/Oscuridad
del artista surrealista checo Jan Svankmajer, 1989,
copiá este link a YouTube.


www.youtube.com/watch?v=LuBwXfg3Mr4 

Buscando imágenes para el post, me topé con este video... Más allá de las connotaciones que pueda haber en común con el concepto de visible/invisible, el corto es fantástico.
Pareciera ser que el objetivo del artista fue mostrar...
Ustedes sabrán lo que el artista quiso mostrar,
pero lo hizo de maravilla!





6 comentarios:

Marcela dijo...

Hola María Marta,
Acá estoy conociéndote y me encuentro con este post realmente profundo.
La inseguridad es vista según la lente que se ponga delante, de acuerdo a la perspectiva que le dé uno.
Totalmente de acuerdo cuando mencionás la inseguridad en manos políticas y de guantes blancos. Sin duda están "a otro nivel", pero es inseguridad igual y perjudica de la misma manera a un país y sus ciudadanos.
Con la inseguridad se tambalea. No hay estructura que pueda mantenerse en pie si su base, es insegura.

Hiciste una excelente reflexión! Volveré.

Saludos!

María Marta Bruno dijo...

Gracias, Marcela... coincido con vos en que ninguna estructura puede sostenerse si la base es insegura. El problema es que se considera a la base como generadora de inseguridad, cuando es en realidad, la que más la padece. Nos estamos leyendo. Besos

ALEX dijo...

SALUDOS DESDE COLOMBIA, PAÍS DONDE LOS VISIBLES SON CADA VEZ MENOS Y LOS INVISIBLES CADA DIA MÁS.

María Marta Bruno dijo...

Alex, bienvenido a casa... Supongo que te estás refiriendo a los que un día están visibles, y luego pasan a integrar ese ejército de invisibles que son los secuestrados... Es un problema gravísimo, pero, al menos desde aquí, desde Argentina, la sensación es que están invisibilizados, porque no se los puede ver, pero forman parte del temario cotidiano, el poder no los invisibiliza, simplemente, no resuelve el problema...
Ya lo creo que es un problema grave, sí señor...
Un beso argentino.

El Analista dijo...

Brillante DOBLE M, estas reflexiones son mejores que las editoriales de muchos diarios y revistas, ademas de una razón absoluta en tus conceptos, es muy llevadero y da ganas de leer mas, un lujo.
Perdón si parezco exagerado pero me gusto, ¿se nota?

María Marta Bruno dijo...

Gracias, Dani... me se puso la cara colorada...