"Seamos capaces de sentir la satisfacción moral de un acto de libertad."

(Rodolfo Walsh)

martes, 5 de mayo de 2009

DIEZ RAZONES PARA NO BAJAR LA EDAD DE IMPUTABILIDAD PENAL A 14 AÑOS (por Claudia Cesaroni, abogada CEPOC)


PORQUE SERÍA REGRESIVO:

En el Derecho Internacional de los Derechos Humanos rige el principio de no regresividad y de progresividad: está prohibido regresar a instancias anteriores de la cobertura de un derecho, y solo se puede avanzar en dicha cobertura. El Código Penal sancionado en 1921 establecía la edad de punibilidad en 14 años. Durante el gobierno peronista, en 1954, se estableció en 16 años, en el marco de una política dirigida a la protección de la infancia (Ley 14.394). La Dictadura, en una de sus primeras medidas (Decreto Ley 21.338), derogó parcialmente esa norma, y fijó la edad de punibilidad en 14 años, decisión que mantuvo en el Régimen Penal de la Minoridad, creado en 1980 (Decreto Ley 22.278) En mayo de 1983, meses antes de la recuperación de la democracia, la edad de punibilidad volvió a establecerse en los 16 años. Regresar a la edad establecida por la Dictadura no parece una medida dirigida a la mejor protección de nuestros niños y adolescentes. 

 

PORQUE EL ÚNICO OBJETIVO ES EL CASTIGO:

El mandato constitucional establece que el sentido de la privación de la libertad no debe ser el castigo, sino la adecuada preparación para la vida en libertad. Sin embargo, la discusión de estos proyectos, luego de un hecho grave que involucró a un adolescente de 14 años, revela que el único objetivo es establecer políticas de castigo sobre esta población, violentando ese mandato, y confundiendo a las personas que creen que esta reforma le será aplicada a ese joven, lo que es falso. 

 

PORQUE NO ES CIERTO QUE SEA EL ÚNICO MODO DE BRINDAR GARANTÍAS A LOS ADOLESCENTES DE 14 Y 15 AÑOS:

Decir que el único modo en que una persona acceda a las garantías constitucionales es introducirlo en el sistema penal es por lo menos una falacia. Las garantías las tenemos todas las personas de todas las edades, el problema es que muchas veces no se cumplen ni se respetan. Es responsabilidad de los jueces aplicar las leyes, y velar porque todas las garantías de todas y todos los ciudadanos, se cumplan conforme la ley.

 

PORQUE NO SE TRATA DE SANCIONAR MÁS LEYES, SINO DE CUMPLIR LAS QUE YA EXISTEN:

La Convención sobre los Derechos del Niño y la Ley de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (Ley 26.061) tienen plena vigencia, así como todos los tratados internacionales de derechos humanos que establecen todos los derechos a los que son acreedores cada niño y cada niña que vive en nuestro país. Sin embargo, la mitad de ellos carece de condiciones básicas de existencia: no tienen cloacas ni agua potable, ni vivienda, ni educación y salud de calidad, ni viven en un ambiente sano, ni tienen acceso a oportunidades, actividades recreativas, vacaciones, futuro. Hay leyes que dicen que tienen derecho a todo esto, pero no hay jueces que las apliquen ni funcionarios que las ejecuten. 

 

PORQUE LA CANTIDAD DE ADOLESCENTES DE 14 Y 15 AÑOS QUE COMETEN DELITOS GRAVES ES ÍNFIMA:

Diputados y diputadas, senadores y senadores deberían pensar si es justo sancionar una ley que, más allá de sus intenciones, será aplicada para el castigo, y que significará un retroceso en cuanto a las políticas dirigidas a la infancia, para atender, de modo punitivo, los hechos que cometen un puñado de adolescentes. Según una investigación de Unicef, la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, y la Universidad Nacional de 3 de Febrero,  sobre un total de 1800 adolescentes menores de 18 años privados de libertad por causas penales en el país, un 17 % son no punibles, es decir menores de 16 años: 300 adolescentes. Ahora bien, cuando se analizan los delitos que se les imputan a aquellos 1800 adolescentes privados de libertad, los datos indican que un 15 % está imputado de homicidio (incluyendo la tentativa de homicidio, es decir, los casos en que no se produjo el resultado muerte): 270 casos. Si aplicáramos la proporción entre punibles y no punibles, tendríamos que, de esos 270 casos, solo 46 (el 17 % de 270) corresponderían a adolescentes de entre 14 y 15 años. Pero esa cifra es más baja aún si tomamos la cifra del total de homicidios dolosos que se cometen al año en nuestro país: unos 2000. De esa cantidad, en unos 200 participan menores de 18 años. Y de esos doscientos, según declaraciones del director regional de Unicef para América Latina y el Caribe, Nils Kastberg, en solo 15 casos participan menores de 16 años.


•Este análisis no supone quitar importancia a una sola muerte violenta producida por la intervención de un adolescente, pero entendemos que una decisión de política criminal de la gravedad de la que se intenta, debe analizar a qué población está destinada, con qué objetivos, y a qué costos, antes de tomarse. 
 

PORQUE SI EL ESTADO NO ES CAPAZ DE CONTROLAR LAS INSTITUCIONES DE ENCIERRO QUE HOY TIENE, MUCHO MENOS PODRÁ CONTROLAR LAS QUE PIENSA CREAR:

Todos los días hay noticias acerca de muertes en lugares de encierro (76 por causas violentas y/o dudosas durante 2008, según los registros del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos) El viernes 24 de abril, la justicia ordenó cerrar un hogar de niños, niñas y adolescentes regenteado por la Fundación de Julio Grassi, luego de que un niño de ocho años intentara ahorcarse, hastiado de los abusos cometidos contra su persona, y de que se recopilaran otras tantas denuncias. La Argentina ratificó el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos y Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes en noviembre de 2004, pero no implementa los mecanismos de visita a los lugares de detención para prevenir los abusos, los malos tratos y la tortura. Esa es otra norma vigente que no se cumple, casi cinco años después de ser sancionada. 

 

PORQUE EL SISTEMA PENAL ES DISCRIMINATORIO, SELECTIVO, ESTIGMATIZANTE:

Es decir: no persigue a todos por igual, sino a los más pobres, los más vulnerables, los que menos “esfuerzo” tienen que hacer para caer en sus redes. Y cuando los captura, los separa del resto de la sociedad, los marca. Nadie que pase por una institución del sistema penal sale sin huellas, a veces en el cuerpo, casi siempre en su psiquis. Y las huellas son más profundas y dolorosas cuando se provocan en niños y adolescentes. 

 

PORQUE LOS PIBES SON EL ESLABÓN MÁS DÉBIL DE LOS GRUPOS DELICTIVOS Y LAS EMPRESAS CRIMINALES:

Casi siempre que un adolescente está inmerso en una situación violenta, es porque alguien con más edad y con más poder, lo ha utilizado. Un niño de 14 años difícilmente robe un auto para cometer otros delitos. Lo más seguro y lo que indican todas las investigaciones es que recibe un arma y una paga miserable por conseguir ese auto que luego irá a un desarmadero, para que muchos de los que reclaman la baja en la edad de la punibilidad compren más baratos los respuestos para sus autos. 

 
PORQUE LAS PENAS PREVISTAS NO SON INTOCABLES: Se utiliza como un argumento a favor de la baja de edad de punibilidad, que se fijarán penas bajas (lo que no es cierto, al menos en el proyecto presentado por el Dr. Raúl Zaffaroni y la Dra. Lucila Larrandart, en el que se permiten penas de hasta siete años para la franja de 14 y 15 años, y de quince años para la franja de 16 y 17, lo que transformaría al régimen argentino en el más gravoso y represivo de Latinoamérica). Pero hasta estas penas draconianas pueden elevarse: basta que suceda algún hecho trágico, o lo suficientemente difundido por los medios, para que se dupliquen, o tripliquen, frente a un próximo clamor popular. Del mismo modo que sucedió con la presión del ex ingeniero Blumberg, en 2004, en que los máximos de pena aplicable a ciertos delitos subieron a los cincuenta años, obviamente sin ningún efecto en cuanto a la disminución de esos delitos.
 

PORQUE VAN A METER PRESOS A LAS PRINCIPALES VÍCTIMAS DEL NEOLIBERALISMO QUE ESTA SOCIEDAD VOTÓ Y ACEPTÓ DURANTE UNA DÉCADA:

Los adolescentes que hoy tienen 14 y 15 años nacieron entre 1994 y 1995, cuando millones de votantes reeligieron a Menem, y sus políticas, con la consecuencia de desintegración social, marginación de millones de personas, destrucción de la escuela pública, pauperización y desempleo de los padres de estos adolescentes. 


Los adultos tenemos la obligación de hacernos cargo de nuestras decisiones, no solo de las que tomamos individualmente, sino de lo que avalamos, aceptamos o consentimos como sociedad. Y ser consecuentes con lo mejor de nuestra historia, con la decisión, que alguna vez tomamos, de que los únicos privilegiados sean los niños.

Aún estos, los ajenos y demonizados. 

  

Claudia Cesaroni (abogada)

Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos (CEPOC)

***

Recibí este texto de la

AGENCIA DE COMUNICACIÓN RODOLFO WALSH

Integrante de la Red Nacional de Medios Alternativos

Para suscribirse, escribir a agenciawalsh@listas.nodo50.org

Más información sobre este tema en el blog del CEPOC

13 comentarios:

María Marta Bruno dijo...

AMIGOS, GRACIAS A QUIENES SE PREOCUPARON AL VER QUE NO ESTABA PUBLICANDO CON LA FRECUENCIA HABITUAL.

COMO LE DIJE A MARIEL, "LAS MUSAS HAN PASAO DE MÍ".

POR ESO DECIDÍ PUBLICAR UN TEXTO QUE NO ES MÍO, PERO CON EL QUE COINCIDO PLENAMENTE.

OTRA VEZ GRACIAS

MM

Troba dijo...

Aquí hay un debate similar...
de acuerdo con todo lo expuesto aqui.

besos!

Daniel de Witt dijo...

Se pude decir más fuerte pero no más claro.
Impecable decálogo.
100% de acuerdo con Claudia Cesaroni.
Un abrazo.

Jessie dijo...

Buenas María Marta, primero quiero deciros que yo también extrañaba mucho tus posts. Y sí la respuesta que le decís a Mariel, aún así yo seguía viniendo a ver que había de nuevo, pero yo también tengo mis altibajos.

Bueno, creo que la Argentina es como el Sur de Céfiro, asíque la única manera de vivir bien es portándose bien.

Aunque también hay diferencias, acá, si alguien se... porta mal, mi papá los encierra, dependiendo de la edad de quien se portó mal, hasta pibes de menos de 10 años acaban en el calabozo, ó si no, son los padres de quien se portó mal los acaban ahí.

No sé por allá exista la pena de muerte, pero acá sí.

Como he dicho alguna vez, acá en el Sur de céfiro, existe la monarquía, hoy, como mi papá es el rey, él es quien manda, tiene un poder... casi absoluto, sólo la Santa Iglesia está por encima de nosotros.

Pero también mi papá es justo, aunque primero agarra y encierra a quien se portó mal, y luego escucha las razones del delicuente en cuestión, para al final decidir si lo deja libre ó no. aunque casi no.

Y en caso de que sea culpable (que es la mayoría de las veces que mi padre que así son los delincuentes), hay 3 castigos: Destierro, Encierro ó Entierro, se entendió eso? Osea, el destierro es que el delincuente es expulsado de Céfiro y si regresa se le aplican alguno de los otros 2 castigos. El encierro, significa pasar el resto de su vida en el calabozo, solo, sin cuidados y en condiciones, que es preferible la muerte. Y el entierro, es eso, la pena de muerte; y para eso, mi papá debe pedir permiso a la Santa Iglesia, porque sabemos que matar es un pecado, y mi papá también es muy religioso, asíque también por eso tiene a la Santa Iglesia de su lado. Pero por eso mi papá trata de que el castigo más común sea el del encierro, sólo en casos muy particulares castiga con la pena de muerte, como es el caso de la cardo acá en el Sur de Céfiro.

Y como soy hija única, algún día yo ocuparé el lugar de mi padre y seré yo quien dé castigos.

Bueno María Marta, ya me voy, y quiero que sepas que yo siempre vendré a leerte.

Te saludo y me despido

Atentamente:
Jessie

Edgardo dijo...

María Marta:

Como siempre un placer estar por acá descubriendo alguien con tanto compromiso (real) social. Cada una de tus entradas, de tus comentarios, de tus respuestas aportan mucho más de lo que te puedas creer, dando caminos, indicios, pruebas, palabras a nuestra razón que nos haga recorrer historias que construyan (o sirvan) para algo más que ganas dinero, prestigio, vanagloria.

Primero voy a repetir el comentario que acabo de dejar en lo de Roxanne que habla también sobre los niños, sobre la baja de la edad de imputabilidad, para después si volcar algunas ideas que tengo al respecto del asunto y de lo que leí en tu post.

El comentario dice así (perdón a los que ya lo hubieran leído):

“… Siempre se buscan “chivos” expiatorios, siempre es más fácil culpar a otro que a uno mismo, y más aún, si a esos que se culpan no pueden defenderse por ser menores, pequeños. Claro que la culpa de la pobreza, hasta de la violencia y falta de seguridad no son los “pibes”, si ellos no compran, no venden, no entrenan, no entienden, no saben, no tienen poder, todo lo que hacen es porque lo copiaron de otro (mayor) o porque otro les enseño a ser de esa manera y actuar de alguna otra. Ellos nos son narcos, ni fabrican armas, ni saben de mercancías, ni de acciones, ni de macroeconomía, ni sabe del IVA, ni de Ganancias, ni sabe de la Bolsa de Valores, ni de Wall Street, ni sabe de Ideologías, Teologías o Filosofías. Ellos están ahí, y como todos, y como pocos son la mejor carne de cañón, la mano de obra más barata, los cuerpos más dóciles y más fáciles de engañar, usar y desechar.

Es que nos conviene a nosotros mirar hacia otro lado y usarlos como los usan todos, y culparlos, y hacerlos sentir culpables, y mancillarlos, perseguirlos y ahora encerrarlos, para lavar nuestras culpas, para desviar las responsabilidades. Acá estamos, culpándolos siempre a ellos, lavándonos las manos como Pilatos exigiendo justicia y que cambien las leyes y las edades de imputabilidad y ver así si nos sentimos un poco mas seguros, más tranquilos.

¿Qué amor de segunda mano? Para la gran mayoría de la población y sobre todo para esos niños a los que hoy les quieren tirar todo el peso de la ley por la cabeza (yo me pregunto si son tan fuertes, tan machos, tan justos, porque no van a buscar a los Menem, a los Acosta, a los Amalita Fortabat, a los Benito Roggio, a los Rico, a los Banqueros que se llevaron la plata impunemente hace 8 años atrás, la verdad que son y somos “re machos”, “re justos”, que infelices somos), para esos “pibes” no hay amor ni de segunda, ni de tercera, solo el trabajo para el poder de turno, para el poder mafioso que todo el día esta sobre ellos, son la válvula de escape y de ajuste del modelo, del sistema y de la gran industria de seguridad que como siempre pudre al mundo.

Una vez el Indio Solari (cantante para los que no saben por no ser de estas tierras de una banda de Rock emblemática llamada “Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota” (mejor conocidos como “Los Redondos”): “Los chicos son chicos, son buenos, son inocentes, no hay maldad en un niño, la maldad se la enseñamos nosotros, se la enseñamos y se la exigimos”.

No hay Convención que valga, ya estamos cansados de Convenciones, Tratados, Acuerdos, Reglamentaciones, Leyes, ninguna de ellas sirve para nada, ni ha servido para mejorar las cosas, si cabe alguna duda solo hace falta caminar un poco por las calles de Buenos Aires, de Río de Janerio, de Guatemala, de la India.

¡Es más fácil hablar de los “pibes chorros” que del neoliberalismo que nos dejo irnos al Caribe, a Europa, comprarnos Televisores, Computadoras, Autos de Lujo a costas del pueblo, a costas de esos niños que recién nacían y hoy sobreviven como pueden y como se les deja…”

Es texto que reproduces en tu entrada es más que un aporte a las cuestiones legales que se estarían violando si algo como lo que se esta debatiendo por estos días en la sociedad se llegara a llevar a cabo.

Eso de subir y bajar la edad de imputabilidad muestra la falta de criterio a la hora de determinar una cuestión tan importante como esta, y por otro, la falta de marco legal, de certidumbre y de Políticas de Estado manejan nuestros representantes. Como siempre, y es algo que no aprendemos, cuando se habla de 14 o 16, se habla del 10% o el 20% no estamos hablando de números fríos y vacíos, estamos hablando de seres humanos, personas de carne y hueso, como todos nosotros, que merecen ser reconocidos como tales. No es lo mismo un adolescente de 16 que un niño de 14, ni lo es una mujer embarazada o una anciano en sillas de ruedas, esos números contienen historias, realidades y verdades que deben ser debatidas, contempladas y entendidas cabalmente, pero, ¡Que vamos a entender, si apenas si comprenden cuanto es dos mas dos, o que es la desnutrición infantil, o lo que es el neoliberalismo!

En este país, como en gran parte del mundo, la detención y privación de la libertad es el castigo, no importa otra cosa más que eso, por lo tanto, no hay psicologos, nutricionistas, educadores, médicos, etc. apoyando a los detenidos, tampoco hay un buen plan de reinserción, ni de asistentes sociales que den una buena mano a los detenidos que cumplen su condena. La verdad, lo único que importa es hacinarlos, concentrarlos para quitarlos de la sociedad y punto, esperando que no vuelvan a salir y si salen, que lo hagan en el lapso de tiempo más prolongado que sea (dejemos de lado la corrupción en los penales y en las Fuerzas Policiales y Armadas que utilizan a delincuentes detenidos para cometer nuevos crímenes y proteger su ilegalidad en la condena del detenido).

No se puede tratar a un chico de 14 años como un mayor de 30, porque no son lo mismo, por más que ya sean padre de familia, roben, usen armas de fuego y hubieran matado. ¡Como creer eso! Y si fueran iguales un hombre de 30 que un chico de 14 entonces fallo la sociedad por completo, porque un chico de 14 debería estar jugando inocentemente con sus amigos y no jugando a ser grande, jugándose literalmente su vida porque lo obligan, lo engañaron o nada tiene sentido.

Hace ya muchos siglos se viene discutiendo a nivel Filosófico, Psicológico y Social este tema, ¿Qué les hace pensar a los ignorantes, mediocres y miserables de hoy que pueden dar en la tecla del asunto? Las teorías están, las leyes están, los que volvemos a fallar somos nosotros en hacer algo por toda esa cantidad de chicos y chicas que viven en condiciones realmente pobres e infernales, familias disfuncionales o directamente sin familias, sin hogar, sin educación, sin comida, sin futuro, sin modelos, sin mañanas, sin respeto, sin amor, ¿Qué pretenden que sean?

Amiga, tengo que seguir trabajando, pero quería dejar algunas palabras (por lo menos por ahora) sobre este tema que es doloroso, injusto y como siempre, muy mal tratado y desarrollado por toda la sociedad. La inequidad, desigualdad e injusticia que hay entre las clases sociales, entre los sectores es abismal, y en todos, los niños siguen siendo victimas (por más que resulten victimarios de cuanto quieran y deban cumplir la condena que la ley ya dispone).

Hay un error grave que la sociedad esta omitiendo (va, los medios), si un joven comete un delito grave (por ejemplo, un robo a mano armada) cumple una condena en el reformatorio (que habría que hacer mil entradas para explicar un segundo lo que son esos campos de concentraciones, donde dejan a los chicos librados a su suerte y en todos los casos salen peor de cómo entran) y terminan de cumplir la condena en una Penitenciaria si los años dados exceden a la edad que una persona puede permanecer en un Reformatorio. ¿Qué más se pretende o se pide o se quiere?

Bueno, ahora si, te dejo, un abrazo inmenso y fraterno como siempre mi amiga. A la espera de algún día donde realmente podamos sentarnos a discutir este y otros temas con mate de por medio y sin tanta carrera, sería algo muy bueno para mí.

Las musas van y vienen, pero por suerte hay muchas formas de dar y de contribuir, subiendo otro texto, hablando de otra manera, poniendo una canción, dando una mano, caminando junto a los que necesitan, etc.

Para mí lo importante es que seguís ahí... saber que se puede contar con vos.

Un beso.

HologramaBlanco

Mariel Ramírez Barrios dijo...

SI HAY ALGUIEN QUE SABE CÒMO FUNCIONAN LAS DEFENSORÌAS DE MENORES Y SUS LEYES EN ESTE PAÌS SOMOS NOSOTRAS.POR ESO,Y A PESAR DEL DOLOR DE LAS FAMILIAS QUE FUERON MUTILADAS POR LA MANO DE UN NIÑO,PIENSO DE NUEVO,QUE EN ESTE PAÌS SISMPRE SE VÈ SOLO EL ÀRBOL.NUNCA EL BOSQUE.
Y TE QUIERO,MI COLO.

caselo dijo...

Así no escribas las musas te acompañan siempre. Que buen artículo, muy bien sustentado. Vaya paradoja. En muchos países se busca bajar la edad para votar y, mismo tiempo, para penalizar. De acuerdo con la autora y contigo: las víctimas del neoliberalismo no tienen por qué pagar los platos rotos.

De vuelta a tu pradera te digo que te extraño mucho. El mate café está servido y te espera.

Un abrazo enorme y un besito

Carlos Eduardo

María Marta Bruno dijo...

TROBA

Claro, el problema es que a esos niños los excluyen adultos y son adultos los que quieren encarcelarlos.

Un beso, impagable tu blog.

María Marta Bruno dijo...

DANIEL,

Hay que decirlo muy, muy fuerte.

Cada vez más fuerte.

Un beso

María Marta Bruno dijo...

JESSIE, bonita

La verdad, es que no me gusta el Sur de Céfiro... ni que una persona pueda decidir arbitrariamente sobre los demás...

Eso no es justicia.

Espero que cuando te toque gobernar, puedas implementar un sistema de justicia que alcance a todos por igual.

Un abrazo, princesa

María Marta Bruno dijo...

EDGARDO

Un lujo. Cada comentario tuyo debería ser un nuevo post.

A ver, amigo, para cuando los matecitos.

Besos, besos, besos

María Marta Bruno dijo...

MI MAGO

Es justamente eso... si pueden votar, también son penalmente responsables.

En Argentina se vota a partir de los 18 años... entonces, cuál es el fundamento de penalizar desde los 14?

Un beso, mi Mago

María Marta Bruno dijo...

MI NEGRA

¿No te parece que habría que re-adecuar el lenguaje?

¿Cómo puede llamarse defensoría a una atacaduría?

Yo sigo sosteniendo que si la vida de un pibe no vale nada para nadie -para el gobierno, para el sistema, para la gente de mediopelo para arriba- no se puede esperar que la vida de los otros tenga valor para ese pibe.

Y así estamos, matando a los pibes.

También te quiero mi Negra.