
Y es justo ser agradecidos. Yo agradezco el par de meses de felicidad e ilusión que tuve al creer que había encontrado a una persona con la cual compartir mi vida.
Pero soy dragona china... Después de las caídas, renazco de mis cenizas como el Ave Fénix y me echo a volar...
He caído. Estoy desplegando las alas para encontrarle a mi vida un nuevo sentido. Un poco clueca, porque me había hecho a la idea de andar la vida de a dos... Pero la andaré como sé andarla. Y tal vez encuentre un dragón que me lleve a volar los cielos y las estrellas.